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November 17 ESCRIBIRÉ A PESAR DE ...
June 25 HABITÉ
Esto no pertenece a un mundo de sueños imposibles. La realidad palpitó a mi lado. Permanecí sobre la roca hasta la llegada del viento. Delante, en el horizonte, nunca había visto tantas esferas azules. Todos los rincones en mi alma estaban iluminados, palpitantes. No quedaban grafitis de protesta. Solo, soledad. No hacía frío para huir. Pero, no tardé en alejarme. Sordo al silencio de las cumbres, parecía estar yerto. Oí el tañido de una campana que llamaba a la oración. Y yo, había olvidado rezar. El viento no quiso saber nada. Cansado de estar quieto sobre la roca, busqué un árbol, y me dormí. Para siempre. Amén.ATHO October 21 FINGIDO AMOR
Mis pesadillas reflejan tus débiles promesas. Caricias, ilusiones y mis manos, añoran tu cuerpo. El tiempo no borra las huellas más profundas de tus besos. Mi silencio lleno de cuervos, no consiguieron arrancar la verdad de tus palabras de amor. Embrujado, esperé incansable, que mi cariño sincero te rindiera. Pero, se apagó, se oxidó el resplandor que tenía relación contigo, se ocultó entre harapos. ¿No es una quimera, que sea mío tu fingido amor, que se ocultó en un barranco de mentiras? ATHO 30-09-2006
LEJOS DE ALEJANDRÍA
¡ Qué superficial y vasto es este mundo, y qué cerca está la Eterna Noche! Al anochecer muchas veces me hinco de rodillas mirando la Luna Joven; mis brazos abiertos esperan sus rayos, y somos uno. Caricias de un amor que devora. En medio de este deleite vigoroso alcanzo el recuerdo de tus caricias ardientes a la orilla del Nilo. Mas, por el día solo hay imágenes muertas. Es como si nunca hubieras existido. Sino fuera por las noches de luna me sentiría abandonado, obligado a recorrer la senda tenebrosa que lleva a las rocas donde se suicidan las olas del tiempo perdido. ¡Cuántos días dura esta locura de viajar! Alejandría queda lejos ¡Qué rápida cuela la arena del tiempo! Mi caravana está llena de ánforas del Ática, pieles de Turkestán, cachemir de India, aguamarinas de Siria… Los dados de los dioses están lastrados. Esta blancura de mis cabellos es la oscuridad de mi muerte. No puedo rechazar la belleza de mis viajes, debo llegar allí donde “la vaca se asoma entre los papiros que producen música sacra”. Una de las sietes Hathores, cuando era niño, anunciaron mi destino: recorrerás largos caminos en busca de la verdad más allá de las tierras donde nace el sol, pero no regresarás al País de los dos Reinos. Todos los profetas atemorizan con desgracias. ¡Mueran con la luz! Nazca un nuevo mundo sin siervos, sin cactus en los corazones que paralizan la razón. Sin profetas preñados de ambición. Que la flor de Loto, esposa del Nilo, te acompañe.
21/10/2006 13:06:48 July 10 EL SUEÑO SE ESFUMÓ
Pedazos de luna desaparecen llenos de viento. Son dientes de poemas desconocidos. Solo los álamos recuerdan cuanto nos amamos. Hasta el amanecer, las sombras musitaron silencios que no supieron liberar nuestro destino fatal. Ahora, busco horas de soledad entre versos que tiritan de felicidad. Pero nada, como la cigarra en otoño, muero sin recibir limosna de esperanza. El sueño se esfumó. Más allá del lóbrego y pedregoso olvido, ni besos, ni versos. Solo una tumba de amor proscrito.
May 14 JARO
Girón coralino de intenciones depuradas. Látigo delimitador de gestos desordenados. Jeroglífico caliente, misterio elemental.
El lobo comprende la escena colorista.
Juncal inflamado que rechina bajo el sol. Horrible penacho de niebla que oculta, entre los islotes boscosos, el lecho de amor del viento de marzo que gira sin parar. Eterna huída de un silencio sepulcral.
Sobre un tejado de pizarra negra, en el alero, nidifica una oscuridad gatuna. Es el azar, que se sabe carcelero de las sensaciones de libertad, deseada por la esperanza olorosa.
El único trazo verosímil de esta fantástica historia, es que, hace olvidar el temor de la profecía. No entendía como un poema de amor le hizo regresar del Apocalipsis.
El bosque quimérico de sus sentimientos, testigo miedoso del río de amor que lo atravesaba, no eliminaba la duda. Por eso fingía, como un ladrón de sombras, un opalino regreso a la pasión de otro tiempo. Mas, ese claro color de viento, golpeaba gélido la taberna umbrosa de su corazón escarmentado.
Andar, vivir, evadir, sufrir, juegos lentos, parpadeos de gusanos de luz, terminar los días más sagrados junto a la chimenea que acogía amores con su amante. Ritos nupciales, gritos que hieren, lluvia, juventud que huye.
zinkari
November 19 COLORES VITRALES
Un grito, descarriado en el abismo de aquel amor no confesado, se hizo cruel. El eco despertó medusas que dormían en el palacio de las pasiones, tanto tiempo olvidadas. Todo comenzaba a cambiar. La duda arañaba la fuerza para amarla con la intensidad que ella le estaba pidiendo. ¿Cómo pudo prometerle, en aquella fiesta de vino y rosas, bellas noches de amor y sexo, si no estaba seguro de poder cumplir? Los “jeans” seguían atrayendo su mirada. Pensamientos apasionados, desbordados, crecían rojos y negros, como amapolas entre apretados trigales, sobre la espléndida figura de aquella mujer que, desde este verano, compartían el mismo apartamento de Montmatre, sin intimidad alguna. Parecía el final de la senda que, entre sombras amarillas de un desierto preñado de vientos estériles, conducía por fin a la cumbre de fulgor y quimera, que le permitía ver los albores de un amor tan necesario para recuperar su autoestima. En la espesura de los últimos enigmas planteados en relación a su nueva aventura amorosa, brillaba la alegría de colores vitrales rotos al contemplar el cuerpo tan deseado. La culpa de que los sauces que crecen en el lugar sagrado de cada uno de nosotros tengan la forma de fuente encantada, es de los faunos del amor. Cuando el viento de la esperanza abraza con fuerza su tronco, y acaricia el caudal de sus ramas, suena una melodía que conjura el misterio boscoso del inconsciente Hasta ahora, dormía entre sábanas de amores muertos, bajo el fresno silvestre del olvido. Pero como siempre, la primavera vuelve al reclamo de los alisos florecidos. Caminaba deprisa, siempre con prisas tras el amor corriendo, y no sabía que lo llevaba a su lado. Esa sombra, ese amor que le ahogaba en silencio, era ahora, tierra sin pisadas, compañía que inquietaba su vida: flor silvestre de un jardín olvidado, burbujas de colores, luciérnaga, mitad luz, mitad sombra. Los árboles del bosque dormitaban sin viento. La vieja luna, sobre las aguas mansas de los ibones, jugaba con las sombras de los pinos. Su alma se inquieta. Sin navegar en los mares del pútrido pecado, sin relinchar de pasión, desea dormir en el regazo de sus gemelos albinos, besar el ombligo elíptico que da paso a un laberinto sembrado de temblores. Le angustia no navegar por el proceloso pubis que, noche tras noche, duerme sobre su vientre de luna llena. Allí, cerca del cielo, en el apartamento compartido, deseba morir consumido por el fuego de la pasión juvenil que le ofrece su bella compañera.
September 01 LA PIANISTA DE OJOS ZARCOS
Con los dedos de la mano izquierda se acaricia las ojeras. La pianista tiene miedo. Su camisa de tirantes no puede sujetar la danza. Acceden tan solo tres abalorios de plata que penden de un cordón rojo. Saltan arriba y abajo, a derecha e izquierda. Da miedo su sonrisa. Cada nota va incrementando el silencio del local. Sigue mirando y él, siente miedo en su cuerpo. La melodía es lenta, lenta y triste. Empieza a sentirse mal. Y… de pronto, en el pentagrama, el amor se agita. Y su sonido, en la inmensidad de un compás de silencio, espanta los miedos. Sigue mirando, y él, a ella. El miedo ya no esta. No hay nada sagrado en la música. Solo en las miradas. El cambio les acecha. La tibia voz, y el lago profundo de sus ojos modifican el paisaje.
El local se va vaciando de clientes. Sus risas se pierden en el temblor de la noche. Siguen las melodías, y las sonrisas, y el brillo de las miradas. Solos. -¿Quieres que siga? -Sí. Nada suelto, nada ni nadie, las miradas cautivas, algo extraño, sin explicación. Situación absurda. Ella le indica que se aproxime con la misma mano que antes acariciaba sus ojeras. La otra mano reposa sobre el teclado entre las últimas notas de la canción. -¡Bésame, por favor! Levanta su rostro, cierra los ojos, y los labios entreabiertos ofrecen frutos de amor. Rostro radiante. Hay lágrimas en sus mejillas. Las recoge con besos, y va depositando en su boca aquel amargor. El silencio es total. Después…
En las góticas noches llenas de hermetismo, no escarbo mi vereda, vuelo azorado bajo zarzales de estrellas, en busca de la plegaria que desde hace siglos está escrita en los límites de la sombra. Sortílegas palabras que fijaran para siempre el recuerdo de lo sucedido.
ATHO
July 25 LOS SOPORTALES
La lluvia borra los senderos que llevan a la ciudad alzada entre un amanecer mugriento; los relámpagos convierten a los soportales de la plaza en templos abandonados; las gotas de agua lucen las piedras antes de ocultarse para morir en las grietas del pavimento. Suenan campanas. Parece un sonido antiquísimo que surge del borde de los siglos. Todos los lunes, desde el pasado año, acude a la plaza de la iglesia románica. Espera hasta el amanecer. Aquella hermosa dama, en las fiestas septembrinas, le había prometido que, bajo la encina que da sombra a la fuente, le esperara. Al oír campanadas mira su reloj. No coincide el número con la hora. Son tres golpes largos, profundos, chirriantes...toques a muerto, rugidos de bestia acorralada, desasosiego... Las manos de la niebla juegan con los primeros rayos de sol. Otro día sin ella. Se va. El día está cuajando sobre el silencio de la plaza. No sabe que aquel amor era prestado, que no era un dios fiel, que era alucinógeno. Pero no puede olvidar. Le prometió volver un lunes. Y él le creyó.
June 09 LAS PARCAS
Los silencios dentro de mí eran cuerpos cercanos y los que anidaban fuera, aún más rudos y sin sentido. La luna de los recuerdos estaba llena de ausencias. Mi situación era absolutamente desesperada. No sabía como decirle que ya no la quería. El caso fue que, aquel día, al despertar el alba, la puerta de la cabaña se abrió y la presencia de aquella mujer me produjo escalofríos. Se acercó y ofreció su mano a Lidia, diciendo: Soy Nona. Y Lidia le alargó la suya, blanca, delicada y cariñosa. Vencidos los primeros segundos de vacilación, se levantó de la cama y la sábana al caer en el suelo dejó ver su hermoso cuerpo desnudo, tantas veces adorado. Siguió a la sonriente mujer, dejándome solo en la penumbra de la cabaña. Ya no estaba. Corrí gritando: ¡Lidia, Lidia, Lidiaaaaaaaaaaaaaaaa! Abrí la puerta… ¡Qué extraña y horrible visión! Tres hilanderas devanaban y cortaban un hilo que salía del ombligo de Lidia y su cuerpo se iba deshaciendo y mezclándose con el azul del cielo. Con un gesto de desprecio en sus labios, dos hilanderas dejaron de trabajar en el Destino de Lidia y se acercaron a mí: Somos Décima y Morta, ven con nosotras, no supiste amar, no mereces vivir, te vamos a devanar el hilo de tu vida y arrojaremos el ovillo lejos del Paraíso, para que tu vida nunca vuelva a hilarse con el amor de otra mujer. Por supuesto, nadie ha leído esta historia que he escrito, pues todavía la estoy escribiendo en el Hades, donde me arrojaron las Parcas.
ATHO DE JAZARIA June 03 AQUELLA MUJER
Aquella mujer era felina y renacentista. No podía amar a dos hombres sin sufrir, no engañaba, no era infiel, antes de consumar nuestra pasión se lo contó a su pareja, compañero de un musical, por entonces de éxito en Venecia. Dormía desnuda, los pijamas los empleaba para andar por casa. Le hubiera gustado ser un pájaro. Respetaba a los creyentes y, teniendo yo por entonces un profundo sentido religioso de la vida, me decía que le daba envidia por tener el consuelo de la fe. Para ella la vida era un jeroglífico y solo se es feliz si encuentras el código para descifrarlo. Su padre no quería que fuese actriz, no le gustaba todo lo que rodea a ese mundo de la farándula. Su madre, le hubiera gustado que fuera profesora de Historia del Arte. en la Universidad de París. Muy joven se fue de casa y vivía en casa de amigos, cantaba en un grupo de música pop al mismo tiempo que asistía a clases de interpretación en escuelas de teatro vanguardista. Su primer empleo fue de ayudante de tramoyista en una compañía que iba por las poblaciones pequeñas. Siempre estaba mal de dinero, pero no le importaba. Le satisfacía que nadie supiera como era realmente, no le gustaba la competitividad, ni el consumo hueco. Sentía la necesidad de estar con gente, en contacto con otros y sentirse amada. Recuerdo, por otro lado, que podíamos estar juntos un día entero sin decirnos palabra y sentirnos comunicados, lo urgente para los dos era el amor, daba sentido a la vida. El sexo al principio fue comunicación, pero al final era ejercicio físico. A sí que pensamos, que para sentirnos a gusto en la vida en común, reconstruir los primeros instantes de nuestro amor. No fue posible, la pasión se había hecho costumbre y decidimos buscar una nueva que nos proporcionara esa especie de embriaguez que habíamos perdido. Desnudamos nuestros cuerpos por última vez, mas no nuestros corazones, fue el final.
Atho de Jazaria May 22 BARROCO Y ESOTÉRICO
Cuando leas mis relatos en las hojas del castaños del próximo otoño, notarás como se agrieta el corazón…
¡Cómo se espantará la calma! Tal vez viste mis alas de cóndor manchadas de barro. ¡Bajé al submundo! Mas, no temo. El heno de las ilusiones se pudrió con lluvia de lágrimas. Ese olor no deja rastro en la memoria.
Primera verdad… segunda verdad… solo es, la soledad que se levanta a nuestro alrededor. Pero, están naciendo flores, que perfuman la esperanza de leer tus escritos que no llegan. Se agitan cada noche, y recuerdan aquellos amores para siempre olvidados entre la corona de laurel de Caliope. Iremos desapareciendo, pero como testigo inmutable, después de que la vida nos destruya, quedará “el jeroglífico alquímico del crisol” –el plano de las iglesias góticas-, que gritará: ¡fuimos apacible melodía, amantes eternos! Brújulas que nunca marcaron el desaliento. Tu sabes que, los rosetones reflejo de la materia ígnea –gótico flamígero-, son la “rota” –rueda- de nuestra vida interior que arde en el atanor de nuestras pasiones, espantando las sombras del complejo de culpabilidad, dueño de los muros que ocultan los pasadizos secretos de nuestras intenciones. Sí, son ausencias. El escorpión avanza en contra del viento; la senda se pierde en la montaña; los árboles se inclinan; los ibones profundos dibujan manchas del cielo sobre sus rostros. Barroco y esotérico es mi relato, como el sol, el canto de la cigarra y el ruido de la cascada; y yo, quieto como una foto ocre de familia. Pero… seguiré escribiendo.
May 21 ¿POETA O INSECTO?
Heme aquí, bajo una máscara de hierba quemada, soy un insecto amando a su sombra incolora. Escribo poemas que niegan mi pensamiento sobre tí. Estoy aprisionado entre góticos versos como un chinche. El polvo de inspiración resuena lejano. Tengo los ojos rotos sobre hojas de hibisco. Cansados de pregrinar entre infinitas geometrias que devoran mis umbrosos pensamientos. Ahora escribo desnudo, inmóvil, húmedo de arcilla. May 17 ESTE ES EL RÍOMay 10 DESASOSIEGO |
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